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...que 20 años no es nada... cuando seguimos sin aprender
...y miro, desde el lado de la gente... Nuclear Nightmares: Twenty Years Since Chernobyl
Suena la corriente: "Born again in the USA" - Loose Fur
Aquellas viejas canciones

Me encanta dejarme guiar por los títulos. De libros, de películas, de canciones, de discos, de artículos. A veces dan en el clavo, otras distorsionan la realidad. Algunos se convierten en favoritos. Como ese de Pete Seeger llamado Dangerous songs!?. Me parece perfecto para el viejo trovador. Al igual que Woody Guthrie, con una guitarra, un banjo y una vieja canción de folk tradicional americano era capaz de empuñar un perfecto estilete contra la conciencia de la pacata sociedad de los 50 y 60 (y 70, y 80, y 90, y…).
No puedo decir que creciera escuchando música. Hermano mayor en la España de los 60 y 70, fui abriendo mis oídos como podía. Con 15 o 16 años, ya hice cola para comprar el The River de Springsteen. Quién no quería escapar escuchando aquéllas canciones. F. me proponía largarnos por nuestra cuenta, para seguir una gira europea que no pisaba este país. A. me escribía una carta que levantaba ampollas. No seamos cobardes, demos un golpe en la mesa y hagámoslo. La épica de la escapada que proponía Springsteen, la lectura compulsiva de Kerouac, el rasgar de una guitarra eléctrica. No hicimos nada. Niños bonitos que sueñan. Así lo recuerdo. Aunque la memoria es territorio difuso.
El de Nueva Jersey ya me acompañó siempre. Y yo estuve con él en los años del desierto. Desde el mal entendido Born in the USA hasta que el fantasma de Tom Joad nos volvió a congraciar. Pero siempre le he perdonado todo. Al fin y al cabo, creo que a veces me cantaba a mí, sólo a mí. Y además, qué más me da. Las debilidades están para eso. Para quererlas. Para entenderlas. Yo soy igual de mierda. Igual de traidor. Igual de magnífico. Igual de genial. Sol y sombra en los toros. Siempre.
Y ahora me vuelve a cantar, canciones del siglo XIX, del XX, incluso del XVI. De aquéllas peligrosas que cantaba Seeger. Y me gusta. Me suenan a campo, a Nueva Orleáns, a Irlanda, a orquesta callejera, a bluegrass, gospel, blues, a salón siempre con humo, a sexo, a alcohol, a mueve las piernas, jodido niño de ciudad, y suda.
Suda con viejos capitanes del ejército, forajidos convertidos en leyenda, heridos de las guerras napoleónicas, personajes bíblicos, viejos barreneros de la construcción del ferrocarril, granjeros comunistas, luchadores por los derechos civiles, amores de río, estibadores en lucha por su salario, sindicatos de granjeros, canciones para niños, y mueve las piernas con las decenas de artistas que las han cantado y grabado en joyas más o menos oscuras
Y las moveré el 14 de mayo, en Badalona, porque estaré bebiendo la juerga. Y estaré con F. Y espero que con A. Y espero que con nuevos hermanos que he ido haciendo en el camino.
Y, joder, voy a bailar. Y a sudar.
Suena la corriente: "We shall overcome: The Seeger Sessions" - Bruce Springsteen

A pesar de todo, el día después del gran día sin periódicos vuelvo a manchar mis dedos de tinta sobre papel. Internet me da acceso a mucha información, pero sigo necesitando el tacto.
Soy hombre de cinco sentidos (aunque cada vez sospecho más que mi nariz apenas sirve para algo más que para ser víctima de alergias). Y entre tanta tinta impresa, sorteando mentiras, verdades y mediasmentiras/mediasverdades, encuentro un impresionante reportaje sobre quienes no tienen esos mismos cinco sentidos que yo no llego a valorar porque son parte de mí.
Fotógrafos ciegos o con agudas deficiencias visuales, que cámara en mano, son capaces de extraer vida de lo que no ven, pero sienten.
Todos son igual de destacables, pero las instantáneas del cubano Eladio Reyes consiguen dejarme anonadado. "Las cosas existen, aunque yo no las vea. El ojo que le falta al ciego ya lo tiene la cámara".
Y quiero dejar de lado la rebeldía y esfuerzo que supone para ellos. Quiero centrarme únicamente en lo que son capaces de transmitir, el momento que son capaces de robar.
Jamás he osado ser nada de lo que aparece por Río Rojo. Esto es simplemente una válvula de escape para gritar lo que me sale, como si lo hiciera en un hayedo sin un ser humano en kilómetros que me oyera. Me da igual que entre alguien y salga por patas o que se quede a pasar un rato y compartir trago y corriente. Siempre será bienvenido.
Pero, simplemente, qué pequeños somos. Minúsculos.
Suena la corriente: "North" - Elvis Costello
El gran día sin periódicos

Lejos de grandes fastos, de masas, de rutas atestadas. Ella y yo disfrutando del nido, del campo, de la ciudad, de la charla, de amigos, de nosotros. Dando tiempo a reposar las cosas, a beber los minutos de otra manera.
Y el día sin periódicos, para un glotón, es liberarse de los augurios (casi siempre malos) que irritan más que calman. Sé que la solución estaría en mis manos (extender el día al año), pero también sé que caeré.
Y mientras, disfruto de un cigarro (aún puedo) y saboreo el nuevo trabajo de Robert Fisher. Porque decir Willard Grant Conspiracy es hablar de él y no se sabe si de banda, colectivo, reunión de amigos…, y aún así, mantener sin duda la consistencia de algo grande, denso, enigmático.
Porque haber tenido ya más de 37 músicos, simplemente según circunstancias del momento; contar en Let It Roll con gente de Lambchop, Walkabouts, Madder Rose y la estrecha ayuda de Steve Wynn (iniciada para el caso coincidiendo ambos en la Red); la colaboración (parece que algo más estable) de Jason Victor a la guitarra cuando sus tareas con Wynn se lo permiten; grabar parte de sus trabajos en Eslovenia; y haber interpretado en directo la mayoría de las canciones antes de entrar en estudio, es en su caso simplemente parte de una forma de ser.
Sin olvidar sus momentos de dulce sosiego, alejado en parte de la lírica oscura que ensombrecía Regard The End, Let It Roll se presenta tenso, enérgico, siempre dominado por la gran voz de Fisher, aquí más cercana a Cave que nunca, y siempre con Dylan y The Band por montera.
Sí, ya, pero si me dicen que canciones como Let it roll o Crush me iban a recordar a Joy Division y al torturado Ian Curtis, lo hubiera negado mucho más que tres veces.
Siguen creciendo, y son ya una de esas pasiones que anulan mi objetividad.
Vale, vale, pero cuándo he sido yo objetivo? Penitencias como ésta es lo que necesito.
Suena la corriente: "Let It Roll" - Willard Grant Conspiracy

Y sin embargo, este pecador siente atracción por la figura de Jesús el Nazareno, fuera real o imaginada. Esa figura de quien se opone a un sistema caduco y es capaz de crear esperanzas. Pero como casi todos los revolucionarios, muchos años después, el fracaso es lo que queda. Porque los mercaderes del templo a los que expulsó volvieron, haciéndose con las riendas de su obra. Desde vaticanos y conferencias controlan lo único que les interesa. El poder. El dinero. Su propia satisfacción. Capaces de mentir y enfrentar. El revolucionario de Judea fracasó. Y estos que mandan saben que no vendrá otro con el látigo.
Y sin embargo, este pecador aún admira a quien desde la humildad, trata de hacer el bien. Me da igual que sea en plena selva o en un pueblo perdido. Se mueven por una fe, una en la que creen. Una que les predica bondad.
Y sin embargo, este pecador ama al curilla al que la masturbación y la fornicación le traen al pairo. Porque sabe que lo importante es la enfermedad (y esperanza) de quien convive con él, la falta de comida y agua, la muerte (y la vida). Y no se dedica a hablar, sino a hacer. Y a ese curilla le da igual masturbarse. Y echar un polvo. Porque esos polvos son de vida. Y no la decadencia del purpurado.
Y sin embargo, este pecador se siente en paz en sitio sacro. Y no porque el lugar esté bendecido. Sino porque siente tangible la solemnidad del silencio, de lo minúsculo ante lo inmenso. Y siente atracción por la imaginería (católica, musulmana, judía, pagana), porque a sus ojos les gusta ver.
Y sin embargo, este pecador respeta al que tiene buena fe. No al Pinochet de comunión diaria. No al Acebes y sus legiones de cristo. No al periodista instigador del odio a sueldo de indecentes obispos. No al purpurado que aplasta y utiliza el miedo y el temor. Sino al don nadie que lucha por despertar al día siguiente con alguna fuerza que simplemente le dure hasta la hora de poder acostarse de nuevo.
Este pecador es así, un demagogo que de boquilla aborrece de todos los poderes. Pero más de aquéllos que siendo simplemente terrenales, se amparan en las alturas. Y espera en su utopía que los esbirros que dicen mandar (y anuncian mil plagas) paguen sus culpas.
Y no es una pena seguir creyendo en un fracaso. Aunque este pecador apenas crea en nada. Por eso es un pecador. Ya lo dice Rouco.
Suena la corriente: "Pay the devil" - Van Morrison

Este pecador admite todas sus culpas y sabe que arderá durante mucho tiempo en los calores flamígeros del infierno.
Este íncubo es consciente de su falta total de arrepentimiento ante pecados tan desviados y aberrantes. Masturbación, fornicación, visionado y disfrute de pornografía, práctica de relaciones homosexuales.
Alto ahí! Vaya, si alguna de las anteriores aberraciones no han sido practicadas por este elemento, en contra de las enseñanzas del magisterio, ¿tendré aún salvación?
En fin, al menos sé que es la prensa la culpable de mi lúgubre futuro. Yo es que sólo me dejo llevar, padre, es esta sociedad…
Cuánta razón tenía el Hermano Marino! Sé casto, riorojo (bueno, vale, aún no me llamaba así, pero es una licencia encubridora de identidad, será pecado?), o perderás visión, dientes y uñas. Y te quedarás impotente! Bueno, total, si tengo que ser casto.
Y ya me veis ahora, dando cabezazos al teclado e intuyendo lo escrito. Jodío pajero.
Suena la corriente: "Garden ruin" - Calexico

Los horrendos discos de duetos tan de moda, las reuniones de grandes luminarias, las colaboraciones de postín, con sonidos epatantes, perfectos. Me dejan frío. Las grandes estrategias comerciales (la mayoría de las antes citadas) no pasan de eso, simples estrategias, sin calor, sin fuego.
Sigo prefiriendo las trastiendas, donde descubres las legumbres del mejor caserío, las viejas sillas de almoneda, los libros desgastados por anteriores ojos y dedos, los discos que han enamorado y odiado a otras personas. Se me va el tiempo donde él no tiene cabida, donde sólo es una palabra.
Me gusta la música en zapatillas. Como la que disfruto desde hace días. Sí, son dos genios, pero se juntaron por placer. Sin alardes. Aprovechando las sesiones en las que Bob Dylan grababa Nashville Skyline. Juntó guitarra y sentido con Johnny Cash para repasar un puñado de clásicos del rock, del propio Cash en mayor medida y un par de Dylan.
Suenan a lo que son, regalitos para ellos mismos, que podemos disfrutar nosotros. Con fallos, errores, mordiéndose letras y notas. Con aristas de bella imperfección. Sentimiento entre amigos (o admirados, qué se yo): Dylan, Cash, Carl Perkins, Charlie Daniels.
Ya digo. Soy de andar por casa. En zapatillas. No soy un completista. Y me pierdo muchas cosas. Hasta estos días no había disfrutado de estos polvos de trastienda. Donde no cabe el tiempo. Ese bastardo ladrón.
Suena la corriente: "The Dylan/Cash Sessions" - Bob Dylan & Johnny Cash
Nikki Sudden (19 Julio 1956 - 26 Marzo 2006)

"There's too many dreams undreamed" Farewell, my darling
No llego. Y llego tarde. Hace casi un año me pudo el cansancio, y no fui a su cita con Bilbao. Hoy me entero de su marcha. Tarde. Swell Maps. Jacobites. The Last Bandits. Él, que libó de Stones, Dylan, Faces, T-Rex, Young. En él encontraron néctar muchos. Rowland S. Howard. Jeremy Gluck. REM. Sonic Youth. Ronnie Wood. Jeff Tweedy y esa emocionante Farewell, My darling. Supongo que vivió como quiso. Y espero que haya dicho adiós como haya querido.
Suena la corriente: "Red Brocade" - Nikki Sudden
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