Más de un simple tiempo considerado prudencial sentado frente al volante. Más de un simple momento racional mirando tras el cristal, sin nada que ver. No hay carretera. Solo lluvia, barro y agua.
El coche comienza a no existir. Igual que este conductor/capitán no tiene manos para el volante. Sólo Ella mantiene el control. Y si acaso, Ben Linus.